
La agenda bilateral incluyó automotriz, electromovilidad, aeroespacial, inteligencia artificial, energía, infraestructura, biotecnología, defensa y desarrollo de proveedores, sectores en los que las compañías coreanas tienen capacidades tecnológicas y donde México cuenta con una posición estratégica por su cercanía con Estados Unidos.
La visita del presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung a México dejó sobre la mesa algo que para el sector empresarial es relevante: Corea no está viendo a México únicamente como un mercado, ni mucho menos como un destino para producir microchips, sino como una pieza cada vez más importante dentro de la reconfiguración de las cadenas globales de suministro.
Y ahí está uno de los grandes temas que quizá pasó un poco desapercibido entre los anuncios sobre semiconductores y tecnología, y en lo que ya la secretaría de Economía con Marcelo Ebrard, trabajan, a la par de que andan en Estados Unidos en las pláticas por el T-MEC. La agenda bilateral incluyó automotriz, electromovilidad, aeroespacial, inteligencia artificial, energía, infraestructura, biotecnología, defensa y desarrollo de proveedores, sectores en los que las compañías coreanas tienen capacidades tecnológicas y donde México cuenta con una posición estratégica por su cercanía con Estados Unidos.






